‘Rebelde Way’: Un cuento para adolescentes que dejó huella en sus espectadores

«¿Cuál es el momento exacto en el que empezamos a elegir el rumbo de nuestra vida? Cuando nuestros padres nos eligen un colegio, ¿son conscientes de que ese lugar marcará nuestra historia para siempre?». Así comenzaba  hace 16 años ‘Rebelde Way’, una serie que no se limitaba a entretener a los jóvenes, sino también a abrirles los ojos sobre las problemáticas a las que se pueden exponer a su edad y a ayudarles a creer en ellos mismos.

El 27 de mayo de 2002 siempre será una fecha muy recordada por esos 80 países en los que se emitió ‘Rebelde Way’, y también, por esas millones de personas  que crecieron junto a Mía (Luisana Lopilato), Manuel (Felipe Colombo), Pablo (Benjamín Rojas) y Marizza (Camila Bordonaba). A día de hoy centenares de espectadores recurren a YouTube para ver esas dos temporadas  que contienen un total de 318 capítulos.

Los inicios de la serie de Cris Morena:

Cris Morena(creadora y productora de ‘Rebelde Way’) /Clarín

En un contexto en el que Argentina atravesaba una gran crisis y muy pocos canales apostaban por producciones innovadoras, Cris Morena lo arriesgó todo por contar una historia a los adolescentes donde la lucha por los sueños y la esperanza hacia un mundo mejor estuviesen muy presentes.

Tras su éxito con ‘Chiquititas’ que duró seis largos años y en los peores momentos que atravesaba su país, Cris se alió  con Yair Dori. Este productor argentino que residía en Israel le permitió que su serie se expandiera a nivel internacional. De esta forma, los adolescentes de ese país que hablaba hebreo y que se encontraba al otro lado del mundo lograron aprender el español característico de Argentina gracias a ‘Rebelde Way’.

No obstante, pese a los escasos recursos económicos, Azul TV emitió el primer producto audiovisual de Cris Morena Group. Sin embargo, la mujer que transformó la televisión argentina tuvo que trasladarse en 2003 a América TV para poner fin a la segunda temporada de la serie que había convertido en un éxito mundial con mucho esfuerzo. Aun así, la serie juvenil consiguió la fidelidad de su público gracias al gran mensaje que transmitía en el que la búsqueda de la personalidad, la lucha por la libertad y la importancia de la amistad eran sus pilares fundamentales.

 ‘Rebelde Way’ resiste en la actualidad

«Pase lo que pase, cueste lo que cueste hoy que todo cambia y nada será igual sabemos que los buenos momentos y los grandes secretos que juntos vivimos no se perderán». España, Israel, Francia, Grecia, Italia y Rumanía solo son algunos países donde este estribillo se convirtió en un lema a seguir. Esa generación que creció junto a ‘Rebelde Way’ nunca olvidará que pese a la hipocresía, la mentira, la idiotez y la sinrazón es posible resistir con un amigo al lado que les ayude a volar muy alto y les diga: «Quiero que te quedes para cosas buenas».

La historia  giraba entorno al Elite Way School, un lugar que se basaba en lo políticamente correcto y en la disciplina. Sin embargo, la llegada de Manuel y Marizza rompe con los formalismos de esa «honorable institución». Ambos consiguen destapar toda la falsedad que se respiraba antes de su llegada y tras una multitud de capítulos consiguen cambiar positivamente a chicos superficiales como  Mía y Pablo.

Los personajes de Luisana Lopilato y Benjamín Rojas viven en una burbuja en la que el poder y el dinero son los principales protagonistas de sus vidas. Pese a tener amigas como Vico y Felicitas, Mía se siente muy sola. Su madre murió hace muchos años y su padre se pasa el tiempo viajando. Por su parte, Pablo es hijo de un político corrupto que le presiona para convertirle a su imagen y semejanza.

Sin embargo, Mía se enamora de Manuel, un mexicano pobre que sin saberlo llegó a Argentina con el objetivo de vengarse de su padre por la muerte del suyo. En el caso de Pablo, él se enamora de la hija de la vedette Sonia Rey (Catherine Fulop) aunque tarda bastante tiempo en admitirlo. Las dos parejas son polos opuestos, pero pese a todos los obstáculos que le ponen los adultos consiguen romper con las diferencias sociales y forman una banda musical llamada «Erreway».

En esta historia en la que en su primer capítulo ya se puede reflejar la incomprensión, el abandono, las presiones provocadas por los padres y la competitividad entre compañeros de clase, triunfa el amor, los sueños, la música y la amistad.  ‘Rebelde Way’ hablaba sobre tabúes como el sexo en la adolescencia, y también, recurría a metáforas para reivindicar el sistema de educación convencional en una multitud de escenas, así como erradicar el machismo, la homofobia y el racismo.

Al final no importaba que fueses hija de una vedette, que llevaras rastas y anteojos, que fueras de otro país, que no tuvieras el poder adquisitivo de los demás o que fueses de otra religión totalmente distinta. El compañerismo ganó la batalla a los estereotipos. No obstante, tanto gustó esta concepción de unión a sus espectadores que Televisa decidió apostar por hacer una versión mexicana en el año 2004. ‘Rebelde’ llegó a convertirse en un éxito multitudinario y en la actualidad muy pocos son los que no han escuchado hablar o de la original o de esa telenovela de la que nació el grupo musical ‘RBD’.

Además, otros países latinoamericanos como Brasil y Chile también hicieron sus propios remakes con otras canciones, pero manteniendo la esencia de Cris Morena. DVD’s, revistas, funciones de teatro, cromos, conciertos y hasta una película protagonizada por los cuatro integrantes de la banda titulada «Erreway, cuatro caminos». ‘Rebelde Way’ hizo historia. A muchos les ayudó a ser más empáticos con los demás y otros aprendieron español con una ficción que habla de rebelarse ante las injusticias y que invita a no dejarse pisotear por aquellos seres llenos de envidias y frustraciones. Por medio de sus capítulos y de su música esta serie consiguió crear un imaginario colectivo, una comunidad de personas que la siguen viendo con el fin de escapar por un buen rato a ese cuento realista cuyos guiones están escritos por Patricia Maldonado y cuya idea pasó por la mente de Cris Morena.

 

 

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