‘Ana y los 7’ y ‘Mi corazón es tuyo’, una historia cómica para dos éxitos

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Había una vez una princesa diferente a la de otros cuentos, una protagonista que no era rescatada por un príncipe azul sino que con su forma de ser salvó a un hombre viudo y de fríos sentimientos de la soledad. Su nombre era Ana, una mujer que llevó una doble vida; por el día se convirtió en niñera de siete niños a los que quiso con todo su alma y por las noches se transformaba en una auténtica show girl que bailaba en el bar Chicago. En esta historia ella causó la envidia de la villana, un ser que solo quería casarse con Fernando para meterse en los bolsillos su dinero. No obstante, también había un mayordomo que tartamudeaba y una cocinera que se hizo muy amiga del eje principal de este relato.

Ana y los 7
La familia Hidalgo, Alexia y Ana en Ana y los 7/RTVE.

Esta trama  creada por Ana Obregón que se emitió por primera vez en España gracias a RTVE llegó en el año 2002 para quedarse hasta 2005 y conquistar los corazones de más de 6.000.000 de espectadores en su segunda temporada. La serie española contó con 91 capítulos y cinco partes inolvidables que siguen siendo muy recordadas tanto por esos niños que a día de hoy ya son adultos como por esos miembros de la tercera edad que fueron fieles al formato. Sus seguidores no olvidan a esa mujer de barrio que había sufrido mucho al ser abandonada en un orfanato y que le dio todo el amor que a ella le habían negado a Carolina, Nando, Amalia, Celia, los gemelos (Guille y Álex) y la pequeña Lucía. Ella se enamoró de Fernando Hidalgo (Roberto Álvarez) pese a que sus personalidades eran totalmente distintas. Mientras que él era un hombre aparentemente sin sentimientos que se había alejado de sus hijos tras la pérdida de su esposa y no les atendía todo lo que necesitaban, Ana es esa niñera divertida que dio la alegría y la vitalidad que necesitaba esa gran mansión.

El éxito de ‘Ana y los 7’ en la pequeña pantalla española ocasionó que la idea se trasladara a la televisión de países como Portugal, Chile o México. 12 años después de la primera emisión de la serie protagonizada y creada por Ana Obregón, Televisa adquirió los derechos para hacer su propio remake titulado ‘Mi corazón es tuyo’. En esta nueva versión los personajes principales eran interpretados por Silvia Navarro (‘Cuando me enamoro’) y Jorge Salinas (‘La que no podía amar’). La malvada de la historia no se había instalado por años en el cuerpo de la gran actriz Silvia Marsó (‘Manos a la obra’) sino en el de Mayrín Villanueva (‘Una Familia con Suerte’). Detrás de la hija mayor de los Hidalgo ya no estaba Claudia Molina (‘Vive Cantando’), sino Paulina Goto (‘Un Camino hacia el Destino’) y su hermano mayor no era el Nando caracterizado por Aaron Guerrero (‘Médico de Familia’), sino el que interpretó Polo Morín (‘Tenías que ser tú’)

Los de España eran los Hidalgo y los de México los Lascuráin. Sin embargo, la esencia de la serie española y de la telenovela es la misma a simple vista. Fueron muchos los espectadores que rieron a carcajadas con esos gemelos que no paraban de hacer travesuras, que adoraban a esa niña que no hablaba en los primeros capítulos, a los que le cayeron bien chicas adineradas como Fanny o Carolina y que entendían las incomprensiones por las que pasaban ambos Nandos. En la serie europea los siete eran tres chicos y cuatro chicas. En cambio, en su versión latinoamericana eran cuatro hijos y tres hijas. Además, a diferencia de ‘Ana y los 7’, la novela protagonizada por Silvia Navarro tuvo un total de 177 capítulos y una sola temporada.

Mi corazón es tuyo
Los Lascuráin en ‘Mi Corazón es Tuyo’/Televisa.

“Es lo que baila Ana que hasta los muertos le tienen ganas” y “Déjame robar tu corazón, yo te regalo el mío” fueron las bandas sonoras de esos dos éxitos cómicos que tan pronto sacaban una sonrisa a sus espectadores como les ocasionaban alguna que otra lágrima con esas escenas dramáticas e intensas. Pese a que ambas parten de la misma idea, a lo largo de cada trama se visualizan momentos diferentes que viven los Lascuráin y no los Hidalgo o viceversa. Lo único que queda por decir es que ambas son dignas de tener una oportunidad por recalcar la importancia de la familia, especialmente cuando no pasan por el mejor momento.

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